martes, 15 de marzo de 2011

Brindis

Brindo por ese subidón tan


tonto que te da cuando


estás escuchando la radio


y ponen una canción que te


gusta.


Si tenéis alguna situación parecida que os haya dado subidón y que os hayáis sentido ridículos, pero felices, comentarla.

6 comentarios:

comomolo dijo...

Por no contar cuando te paras en un semáforo, ves que el de al lado está escuchando lo mismo y os sonreís con cara de gilipollas. ¡Viva el buen rollito!

Venga, si sabéis situaciones así, escribirlas y creemos un buen rato al leerlas.

Anónimo dijo...

Te pones delante de un espejo, en tu cuarto o donde sea y de golpe ZAS! la canción que te anima te pones a bailar y cantar como un poseso pensando que nadie te escucha y de golpe... tachán te abren la puerta y quedas en un ridículo increíble!

Lo mejor es que después de ponerte como un tomate te ríes laaaaaargo y tendido, es lo mejor, descarga de adrenalina total y felicidad!

monik dijo...

Yo estaba en la autoescuela haciendo tests y la primera vez que fallé menos de tres preguntas me levanté y me puse a aplaudirme yo sola. Cuando me dí cuenta de que todos me miraban como si fuese una loca me senté muerte del corte!! Pero aún me río cunado me acuerdo!
Un abrazo!!

Sarah Allen dijo...

Beautiful!

Sarah Allen
(my creative writing blog)

Mista Vilteka dijo...

Pero por supuesto, nada más agradable (o chévere como decimos los colombianos) que cuando escuchamos en otro radio, en otro altavoz una de esas canciones que tanto nos gustan y que, o nos ponen en son de baile, o nos sientan en tono nostálgico. Cuánto mejor para los que jugamos a coleccionar música y andamos forzando el resto a escucharla. ¡Muchos saludos!

¡Salud!

Felipe.

comomolo dijo...

Anónimo y Monik qué buenas anécdotas, pero nunca me hubiera imaginado que hiciera tanta ilusión lo de la autoescuela.

Sarah, thanks for your comment, i really like your blog too.

Felipe, yo también soy un melómano y estoy todo el día con la oreja en la música.

Publicar un comentario